Existen muchas razones por las cuales nuestra fe puede llegar a menguar. A diario batallamos contra la incredulidad, la duda y el desánimo. Son esos días grises donde nos visitan pensamientos persistentes como:
¿Cuándo veré la respuesta por eso que tanto he pedido?
Ya llevo demasiado tiempo en el evangelio y todo sigue igual... o peor.
Como te he mencionado en escritos anteriores, debemos ser conscientes de que estamos en una guerra espiritual activa. Al pasar de las tinieblas a la maravillosa Luz de Cristo, es como haber saltado una cuerda hacia el equipo ganador: eres una vida menos que el diablo ha perdido, y él va a hacer hasta lo imposible para que tu alma regrese a su dominio.
Entonces, ¿Qué es eso que nos entristece tanto y nos hace sugerir la idea de que nuestra vida empeoró al seguir a Cristo? Lo he meditado profundamente, y la única respuesta real es esta: Esos pensamientos son una mentira del diablo.
El síndrome de las cebollas de EgiptoEn las Sagradas Escrituras, cuando el pueblo de Israel fue libertado de la esclavitud, bastó con que experimentaran un tiempo de prueba en el desierto para que dijeran: “Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, de los melones, de los puerros, de las cebollas y de los ajos” (Números 11:5). Olvidaron los latigazos, olvidaron el dolor de la esclavitud y romantizaron su pasado. Hoy, el enemigo intenta hacer lo mismo contigo, pero hoy desmantelamos su estrategia con la verdad de la Palabra:
¡Que alguien me explique cómo una vida restaurada por el poder de Dios va a estar peor ahora que antes! Tu vida no ha empeorado; al contrario, ahora tienes la luz de Cristo, el escudo de la salvación, el aliento de vida, Su paz que sobrepasa todo entendimiento y un gozo que el mundo no te puede quitar. |
Lo material es temporal; lo espiritual es eternoSi ya entendiste que aceptar a Cristo es lo mejor que te ha pasado en la existencia, quizás lo único que te falta es aprender a esperar por los procesos materiales. Tal vez sea la escasez financiera o una oración no respondida lo que hoy te agobia; pero recuerda que espiritualmente ya tienes vida y vida en abundancia. ¿Qué nos queda por hacer? Esperar, confiar y aferrarnos con garras de fe a Su Palabra. Por eso, quiero regalarte un versículo de combate para esos días en los que parece que todo va de mal en peor:
Visualiza la promesa diariamentePara terminar este hermoso día, atesoremos el mayor regalo que la humanidad haya podido recibir: el Nombre que es sobre todo nombre, el nombre de Jesús. Hoy quiero dejarte dos preguntas para el autoexamen:
Es de suma importancia que continuamente lo veas, lo leas y lo recuerdes. En lo personal, yo recuerdo mi versículo favorito todos los días del año; de hecho, lo tengo escrito en un lugar visible siguiendo el principio de Deuteronomio 11:20, que nos manda a escribir las palabras de Dios en los postes de nuestra casa y en nuestras puertas. Medito en él de día y de noche, y cuando la duda o la desesperanza intentan tocar mi puerta, mi mente proclama: ¡Fiel es el que prometió! Nuestro Padre Celestial es grande, maravilloso y poderosísimo. ¡No caigas en la trampa del retroceso! 🧩 ¡Es hora de activar tu fe! Haz clic en el siguiente enlace y realiza la actividad práctica que hemos preparado para ti hoy: 👉 Realizar actividad interactiva aquí Déjanos tu comentario abajo: Escribe aquí tu versículo de fortaleza y cuéntanos dónde lo vas a escribir hoy para tenerlo siempre a la vista. ¡Queremos leerte! 👇📖 Si esta palabra ha levantado tus brazos en el día de hoy y deseas unirte a nuestra misión de bendecir a más familias, te invitamos a apoyar los proyectos de la Fundación FACOPEC aquí: Caminando firmes y sin fluctuar, se despide tu amiga y hermana, Angie Reza. Diseño visual e ilustraciones: Creado en Canva Pro. © 2024 Angie Reza. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de este material por cualquier método electrónico o impreso sin la autorización expresa de la autora. “Al que honra, honra.” — Romanos 13:7. |